El primer segmento arrancó un tanto impreciso, con dos rivales que se estudiaban constantemente. La visita pegó primero cuando a los 9’, Nazareno Solís desafió a Sessa en un mano a mano y la suerte no estuvo de su lado.
Promediando los 30, Dálmine era más que el dueño de casa con un encendido Solís acoplándose a Cérica, que alimentaba su olfato de gol en cada situación. Hasta que a los 39, el “Tata” Escobar derribó a Zuñiga en el área y Paletta marcó el punto de penal, en el cual Sessa tomó protagonismo y adivinó el destino de la pelota.
En el final, el elenco ribereño tuvo la posibilidad de abrir el marcador por medio de un tiro libre de Oviedo. Respondió bien Kletnicki y terminó salvando su arco. Así finalizó la primera manga, con la “Viola” mejor que su oponente pero tomando recaudos en la materia defensiva.
Y en el complemento la historia no cambió. Los de Campana aprovecharon una desatención defensiva del tándem Olivera-Ortíz, cuando Cérica desbordó por izquierda y mandó el centro al ras del suelo para Solís. La dupla explosiva no perdonó y puso a su equipo arriba en el tanteador.
Saucedo seguía las acciones desde la tribuna por ingresar tarde en el inicio del segundo tiempo y Grabinski, su ayudante, buscó la solución en el banco con los ingresos de Silva y Barrado, que le dieron dinámica al juego Aurirrojo pero no parecía ser la tarde de los correntinos.
En el epílogo, el equipo de la Ribera apretó el acelerador pero la defensa rival no tuvo errores y Villa Dálmine terminó celebrando tres puntos claves. Boca no jugó bien y el resultado fue justo, pero sabe que la campaña mejoró en las últimas jornadas y, para finalizar la primera rueda de la mejor manera, irá a Tucumán a visitar al siempre complicado Atlético, el próximo Domingo.