Boca Unidos pone en marcha la pretemporada de
invierno, con un importante movimiento en la base del plantel, que implicó el
alejamiento de once futbolistas y la llegada de otros seis, con obras importantes
para el estadio y desafíos importantes pensando en la necesidad de pelear
arriba para desentenderse de la lucha de los promedios.
Por Adolfo Pereira
El receso de invierno fue bastante corto, en un mes
arrancará la competencia y Boca Unidos sabe que no puede relajarse, porque la
pésima campaña anterior lo arrimó peligrosamente a la zona de descenso. En
atención a estas cuestiones, el director Cristian Bassedas y su cuerpo técnico,
que continúan al frente del plantel profesional para la próxima temporada,
decidieron que los jugadores se presenten esta tarde en el Complejo Leoncio
Benítez para empezar con los trabajos de acondicionamiento para lo que será un
exigente torneo.
Al finalizar el torneo anterior, algunos
futbolistas ya habían sido notificados de que no serían tenidos en cuenta para
el presente curso: tales los casos de los tres arqueros: Juan Marcelo Ojeda,
Fabricio Henricot y Franco Morales; el defensor Alejandro Villoldo (fue el
primero en rescindir), los volantes Martín Fabro, Leonel Ríos y Mateo Ramírez,
y los delanteros Carlos Ross, Federico Nieto y Cristian Núñez.
En los casos de Fabro y Núñez, la dirigencia optó
por la renovación contractual y la sesión sin cargo a otro club, por un año.
Por eso, el primero recaló en Brown de Adrogué (donde es ídolo) y el segundo
baja a la Primera B Metropolitana para defender los colores de Almirante Brown.
Una semana atrás, la lista se estiró al cobrar
fuerza el interés de Rosario Central por hacerse con los servicios de Marcelo
Ortíz, el joven defensor aurirrojo de buena temporada, y al que Paolo Montero,
DT de la escuadra auriazul, ya conoce por haberlo dirigido en su paso por Corrientes.
Lentamente, también comenzaron a llegar las incorporaciones:
el primero fue Diego Sosa, volante proveniente de Santamarina, luego llegaron
casi en simultáneo Julio César Cáceres, centro delantero de Sarmiento de
Resistencia, Germán Rodríguez Rojas,
volante procedente de Douglas Haig. La cuarta incorporación fue la más
resonante de todas: el arquero Hilario Navarro. El golero correntino, que había
cumplido una gran campaña con Banfield en Primera División, decidió regresar al
pago, mostrándose en un muy buen nivel. Dos futbolistas paraguayos serían las caras
nuevas más recientes: el defensor Ricardo Martínez, de Sportivo Trinidense, y
el delantero Julio Aguilar, de último paso por General Díaz.
Todavía el Aurirrojo no se retira del mercado, ya
que se espera en las próximas horas, que desde tierra guaraní también
desembarque un arquero más: Arnaldo Jiménez, de Nacional. Mientras cuerpo técnico y dirigentes analizan
la posibilidad de incorporar en algún puesto que Bassedas solicite.
Por último, continúan el trabajo en el esqueleto de
lo que será la futura tribuna sur. Si el tiempo acompaña, el ritmo de trabajo
permitiría disponer de mayor capacidad de espectadores antes del inicio del
próximo torneo, en el estadio principal del Complejo Leoncio Benítez.