
Después de un torneo casi perfecto, el equipo de Mayores de Boca Unidos se quedó con el Torneo Apertura 2019 tras derrotar en el segundo juego de la final a Regatas, 103 a 83, y liquidar la serie 2 a 0. Nuevamente, las chicas muestran un predominio impresionante en el cestoball regional.
La noche helada a orillas del Río Paraná fue contrarrestada con otro sublime partido de las ribereñas, que con mucha autoridad vencieron como visitantes a las Remeras y le pusieron fin al Apertura 2019 con otra consagración, la tercera consecutiva si contamos los dos campeonatos oficiales de 2017 y 2018.
Venían de vencer el pasado sábado en cancha de Colón, con otra gran muestra de carácter (96-73) luego de perder frente al mismo rival, pero por el juego correspondiente a la primera fase. Las chicas de Ramón Miño repitieron la actuación anterior, casi de manera calcada, para dominar el juego de principio a fin.
Lógicamente, el encuentro arrancó parejo porque Regatas se vio obligado a salir a buscar el empate en la serie final. Además de las bajas temperaturas, que influyó a la hora de "calentar" la muñeca en los tiros. Con paciencia, Boca Unidos utilizó la desesperación de su oponente para cederse la pelota y terminar los últimos metros con ventaja numérica de atacantes.
Desde abajo hacia arriba en la estructura, porque Silvina Martínez no dejó respirar a las mejores armas ofensivas de las Fantasmas, con la ayuda de la siempre rendidora Eliana Acosta. En el ida y vuelta, el despliegue infaltable de Valeria Miño, que ayudó en defensa cuando tuvo que hacerlo pero principalmente en el cesto de enfrente, convirtiendo de manera espectacular desde la línea de tres puntos.

Y por supuesto, el trinomio Gimena Fernández - Juliana Miño - Milagros Díaz que funcionó a la perfección durante estos dos juegos decisivos. La primera de ellas, volvió de una larga lesión justamente para este cruce ante Regatas y le brindó una tranquilidad a su equipo a la hora de atacar el aro y realizar transiciones en la zona de definición. El marcador parcial del primer tiempo terminó en en un 59 a 37 favorable al equipo rojo y amarillo.
En el complemento, la tendencia continuó y ya la diferencia parecía irreversible para las del Parque Mitre. Por momentos achicó distancias pero no fue suficiente porque las Aurirrojas, fiel a su filosofía, no aflojaron en ninguna instancia, aún cuando el juego ya estaba sentenciado 103 a 83.
Una estructura siempre tiene todas sus bases sólidas, por eso el resto del equipo acompañó desde el banco o desde el campo en todo momento, algunas con más minutos y otras con menos. Pero siempre con la predisposición; eso es lo que ellas junto al cuerpo técnico construyeron y el fruto que ven en los resultados.
Todavía queda camino por delante y la parte más dura pero satisfactoria de enfrentarse a los mejores equipos de todo el país (en la Liga Nacional A del 11 al 15 de septiembre) y volver a buscar la corona local por tercera vez al hilo (en el Oficial 2019). Es momento de disfrutar, y redoblar esfuerzos para lo que se viene, pero lo que ya lograron estas guerreras tiene una dimensión muy grande.