
Las dirigidas por Ramón Miño se enfrentarán ante Regatas Corrientes en el inicio de la serie que consagrará a un solo equipo como campeón del Apertura. La final del certamen será al mejor de tres encuentros y, en la previa, las chicas cayeron ante su rival de manera ajustada, por lo que promete ser otra definición apasionante.
Por: Evelyn Sosa
Boca Unidos jugará el primer partido por la final del Torneo Apertura frente al equipo Remero, a quien ya enfrentó el año pasado en la definición del certamen Oficial. El duelo empezará a las 12:15 en la cancha del Club Colón, pero será tan sólo el puntapié de una serie de tres juegos que coronará a un campeón.
El Aurirrojo tuvo un desempeño casi perfecto a lo largo del torneo, disputó siete encuentros y se impuso en la mayoría de ellos: ante Hércules, Unión Arroyito, Alvear, El Tala, Juventus y San Martín; aunque no pudo contra Regatas. Con los buenos resultados logró liderar la tabla de posiciones y cosechar un puntaje ideal. Lo propio para el rival de turno, que también superó todos sus compromisos y llega sin caídas a la definición.
Si bien el foco está puesto en la Liga Nacional A, que se disputará del 11 al 15 de septiembre en Corrientes, desde el año pasado las dirigidas por Ramón Miño dejaron una huella en los certámenes locales, con un bicampeonato bordado en el escudo y ahora las expectativas de una final más que esperada. Si bien no es la corona principal de la temporada, siempre se juega como tal.
Las Fantasmas también dieron pasos firmes, por lo que ambos equipos harán de este primer partido un espectáculo apasionante, donde quien golpee primero y mantenga la ventaja será dueño del primer juego.
En su último partido, Boca Unidos cayó este jueves 113 a 105 ante el conjunto del Parque Mitre por la fecha postergada de la fase regular del torneo. En el playón 2, las aurirrojas visitaron a quien será su próximo rival en la definición por el campeonato. Bajo una noche fría, las ribereñas no pudieron demostrar porqué llegaron invictas a este cruce.
Desde el inicio y durante el primer tiempo Regatas impuso su juego y manejó la pelota, aspectos que se vieron reflejados en la efectividad de sus tiros. La visita, desconcertada, recurrió al tiempo muerto (una herramienta pocas veces usada por el técnico). A pesar de las consideraciones del entrenador, el rumbo no cambió.
Las chicas no convertían: sus tiros erráticos, sumados a las desatenciones en la defensa hicieron que el local sacara aún mayor ventaja en el marcador. Sin embargo, en el complemento las dirigidas por Miño reaccionaron y llegaron a estar a un tiro del empate. Cuando parecía que el final de la historia sería otro, las Fantasmas despertaron y se quedaron con la victoria por ocho puntos de diferencia.
Sin dudas que para levantar la copa habrá que redoblar el esfuerzo. Para lograrlo no basta con jugar bien, habrá que hacerlo con el corazón, como solo ellas nos tienen acostumbrados. ¡Vamos Aurirrojas!