Sponsors

PA-TRÁS


Patronato le propinó otro cachetazo al complicado presente aurirrojo. Golpeó en los momentos justos y goleó por 4-1. El local pegó de entrada, y después supo sacar rédito de un conjunto correntino que se quedó con un hombre menos poco después de los 20 minutos. Panorama "chivo" para el equipo de la Ribera. 

Por Adolfo Pereira

En la antesala tenía pinta de difícil, y justamente en un escenario donde a Boca Unidos siempre le costó. Cuando la pelota comenzó a rodar, esa historia -que nunca juega- pareció hacerse presente sobre el verde césped para dar su apoyo al dueño de casa.

Desde el inicio de las acciones, Patronato fue superior, por actitud, convencimiento y por ambición. Los correntinos entraron dormidos y, a los dos minutos, Marcos Quiroga avisó que era su noche, cuando mandó a la red un rebote que antes Leonardo Acosta había estrellado en el palo, tras centro de Diego Jara.

Los anfitriones percibieron el golpe anímico y se abalanzaron sobre Sessa para intentar estirar la ventaja. Así y todo, en la primera llegada de la visita, Moisés tuvo el empate pero Sebastián Bértoli -como acostumbra ante Boca Unidos- se lo negó. 

Bruno Bocca, de flojo desempeño, en una de sus tantas equivocaciones, expulsó a Ricardone en una jugada en que el "Gordo" -emparejado con Diego Jara- había ganado lícitamente la posición. A partir de entonces, la confusión correntina le facilitó las cosas al local, que insistió con su dinámica línea de volantes y un inspirado Marcos Quiroga que asistió a Esteban Orfano para el 2-0 antes del descanso.

Antes había ingresado Leandro Benítez por un Jonathan Cháves que hasta su salida se había mostrado como una de las cartas ofensivas de los correntinos. En el complemento, el "Chino" aportó algo de lo suyo y Emanuel Dening tomó la lanza en repetidas oportunidades, pero la voluntad chocaba con el abatimiento. 

Delfino mandó a la cancha a Chitero, y el delantero no defraudó. Se despachó con dos conversiones para cerrar un partido a pedir de los locales y ratificar que la frustración aurirroja está en su punto más álgido.  Para la anécdota, un tiro libre ejecutado por Benítez, fue desviado contra su valla por Diego Jara, en una  jugada que no empañó el buen desempeño del delantero concordiense.

Boca Unidos tiene menos de una semana para hacer autocrítica, y una revisión profunda de la planificación. El próximo domingo recibirá al equipo que se dio el gusto de someter al puntero, y vendrá a Corrientes con la premisa de sacar provecho del mal momento que atraviesa el Aurirrojo.

Publicar un comentario

Artículo Anterior Artículo Siguiente