En el reecuentro de Trullet con sus ex dirigidos, Boca Unidos prolongó su buen momento al vencer por 1 a 0 a Sportivo Belgrano con gol de Matías Escobar. La era Saucedo empieza a tomar el "gustito" de los buenos resultados con tres victorias y un empate.
Por Juan Pablo Riquelme
Los cambios de aire le sientan bien al conjunto de Roberto Saucedo, que sumó su segunda victoria al hilo en condición de local, tras vencer por 1 a 0 al Sportivo Belgrano. El cotejo se disputó en el Complejo "Leoncio Benítez" con el contralor de Pedro Argarañáz.
Como venía sucediendo en las últimas actuaciones, Boca Unidos tomó el protagonismo del partido con la circulación del balón en los piés de Lucas Oviedo y Diego Barrado, sumado al siempre sacrificado aporte de Matías Escobar, quien iba a terminar convirtiéndose en el héroe de la tarde.
Siempre que el local creó situaciones de peligro, se encontró con un intratable Andrés Bailo en el arco rival. Justamente fue el golero "Verde" quien le contuvo un mano a mano a Lucas Oviedo luego de una combinación certera con Nicolás Silva, de gran rendimiento.
Un primer tiempo casi perfecto redondeó el equipo de la Ribera que sólo careció de lo más importante: el gol. La dupla Silva-Vizcarra le dió una dinámica diferente a la ofensiva, pero el único responsable de la paridad era el iluminado Bailo.
El trámite del "match" no varió mucho en la segunda mitad. Con un "picante" Silva como estandarte, el Aurirrojo buscaba de todas las formas posibles la apertura del marcador pero se encontraba con la sólidez de César Medina y las ya incansables intervenciones del golero visitante.
Y Boca Unidos ya merecía imponerse en el tanteador pero la filosofía del fútbol nos expresa que no conoce de merecimientos y son los goles los que definen el destino de los equipos. Finalmente pudo lograr el objetivo tan deseado.
Al minuto 16 del complemento, el "Colo" Silva se mandó por el sector derecho y localizó a Matías Escobar ingresando al área para anticiparse a Bailo y concretar el único tanto del cotejo sabatino.
Sin embargo, el equipo cordobés demostró que tenía los cartuchos encendidos y necesarios para ir a buscar el empate. A pocos instantes del cierre, primero se lo perdió Poletto con un remate desviado arriba del travesaño y, en la réplica, la tuvo Álvarez con un cabezazo que terminó rozando el palo derecho de Sessa.
Así finalizó un nuevo y brillante capítulo en la era de Roberto Saucedo, demostrando la actitud y el buen funcionamiento necesario para sumar los tres puntos. El reencuentro con el ex conductor técnico tuvo un final feliz, el final de un nuevo comienzo que alimenta las ilusiones y da pasos agigantados para volver a ser el protagonista de los años anteriores.
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