Las Damas Mayores de Boca Unidos jugaron un partidazo ante CAPRI pero un gol anulado cambió la historia del duelo. Las aurirrojas cerraron su participación en el Campeonato Regional de Clubes "D" -Región NEA- con una derrota 2 a 0 y un decoroso segundo puesto. Una vez más, el hockey pone el nombre del club en un podio de uno de los deportes amateurs más importantes del país.
Por Adolfo Pereira
Nada pueden reprocharse las Damas Mayores del club de la ribera correntina, ya que compitieron en igualdad de condiciones ante un rival que contó con refuerzos de jerarquía y que juega en un nivel sobre la media.
En efecto, en el primer cuarto CAPRI impuso condiciones merced a su aceitado juego en bloque y a un tridente conformado por María Paula Antúnez, Agustina Cáceres y Constanza González que le brindaba fluidez a la circulación de la bocha y contaba con el apoyo de laterales y atacantes que complicaban por los costados. Los córner cortos llegaron por decantación y la valla aurirroja cedió en el tercero; Antúnez le dio la ventaja sobre el final del periodo a las misioneras.
Le costó a Boca Unidos cortar los circuitos de juego y contragolpear, ya que Gabriela Portocala estaba más abocada a tareas de contención y Cinthia tenía que lidiar con una marca que se multiplicaba cuando la bocha le llegaba. En el segundo cuarto la dinámica del juego no cambió sustancialmente.
Distinto fue el tercero, cuando la escuadra ribereña pudo emparejar el medio y empezar a imponerse en los duelos individuales. Aida Leiz, Agustina Poeti, Gabriela y Agostina Portocala cortaron el circuito de sus oponentes y comenzaron a colocar el ataque por el centro con Cinthia y por derecha con Victoria Recalde y Maira González, que complicaron en los mano a mano.
Primero fue Cinthia Portocala quien se mandó una jugada de esas que tienen su marca registrada: se abrió paso entre varias rivales y al entrar al área giró y remató de revés, su disparo fue un aviso del vendaval que llegaría minutos después, cuando Boca Unidos estableció un cerrojo en campo rival y a través de la formoseña González consiguió llegar al córner corto.
Tras cuatro ejecuciones, llegó la polémica del partido: Cinthia remató al segundo palo de la arquera y la bocha dio en parante trasero del arco (del lado interior) y salió. El juez que estaba más cerca de la jugada consideró que no había entrado a pesar del airado reclamo de jugadoras, cuerpo técnico y la parcialidad boquense, que hizo notar su disgusto.
Esta jugada resultó determinante porque, aunque las aurirrojas continuaron merodeando el área rival ya no pudieron vulnerar a su rival. Las misioneras consiguieron de a poco salir del letargo, y en una contra María Paula Antúnez puso todo su oficio y experiencia para liquidar el pleito de contraataque, a cinco del final.
Ya no hubo vuelta atrás y Rowing celebró la consagración, mientras Boca Unidos se quedó masticando bronca un rato por la jugada que pudo haber cambiado el partido. No obstante, con la hidalguía que el deporte amateur exige, terminado el encuentro las aurirrojas saludaron y reconocieron a las campeonas.
El plantel aurirrojo que consiguió el ascenso para la Asociación Correntina Amateur de Hockey y que logró el segundo puesto estuvo integrado por: las arqueras María Beatríz Cabral y Fernanda Caballero; las defensoras Agostina Portocala, Analía Méndez, Gisela Robledo, Milagros Valenzuela, Natalia Martemucci, Georgina Morales y Diana Sandoval; las mediocampistas Roxana Arce, Victoria Recalde, Aida Leiz, Gabriela Portocala, Agustina Poeti y Cinthia Portocala; y las delanteras Jazmín Solíz Morales, Maira González, Ximena Ramírez, Ayelén Paniagua y Araceli Ortíz. A ellas se sumaron en calidad de preparadores físicos los profesores Facundo Ortega y Franco Hoffmann Íbalo y los directores técnicos nacionales Luis Alberto Cerruti y Luis Peloso.
Desde este espacio, saludamos al plantel de Primera de Damas, cuerpo técnico, familiares y allegados, por subirse nuevamente a un podio y volver a poner el nombre de Boca Unidos en lo alto del hockey regional ¡Quién les quita lo bailado!
