
Boca Unidos no pudo en casa e igualó 0 a 0 ante Desamparados de San Juan, por el partido de ida de la segunda fase de la Reválida del Federal A. La visita jugó con un hombre menos desde los 10' de la etapa inicial por la expulsión de Nicolás Sottile y el Aurirrojo mereció algo más por lo realizado en el primer tiempo. Todo se define en San Juan.
El elenco ribereño quedó en cero ante el Víbora en el partido disputado en el estadio del Barrio 17 de Agosto. El conjunto de Carlos Mayor sigue en el debe anímica y futbolísticamente. El próximo fin de semana, la serie se cerrará en suelo puntano.
Desde el mismo comienzo del juego, el Aurirrojo fue más ambicioso y por los laterales complicaba con la velocidad de Antonio Medina y Gonzalo Ríos, precisamente por esa vía creó las mejores opciones de gol, que no se concretaron por la mala fortuna a la hora de la definición; dos en los pies de Matías Espíndola y otra en la cabeza de Ríos. A esa altura del juego, la visita jugaba con diez por la expulsión de Nicolas Sottile a los 10' de la primera mitad.
Boca Unidos fue por momentos protagonista del juego. En los aciertos y también en los errores. En el complemento, se reprodujo la película de la primera mitad. Los anfitriones con el monopolio de la pelota, pero cayendo en los males que viene acarreando desde un tiempo a esta parte. No tuvo sorpresa, profundidad, no logró lastimar en el uno a uno y terminó tirando muchos centros que generalmente no fueron problemas para la última línea rival. El golero, Martín Perelman, tuvo que exigirse más en los cuarenta y cinco iniciales que en la parte final.

Mayor dispuso variantes que no dieron el resultado buscado, más allá de la supremacía con la número cinco. Medina gravitó más cuando jugó por afuera, pegado a la raya, en el segundo tiempo se tiró unos metros más atrás para colaborar en la creación de fútbol con Martín Fabro, pero el "10" no tuvo una buena tarde sin poder romper el sistema defensivo de la visita, que se refugió atrás esperando a un Boca Unidos sin saber cómo encontrar la llave para lastimar y fundamentalmente embocar en el arco rival.
Y la pálida tarde-noche del conjunto dueño de casa se completó con la última situación clara que tuvo a los 46 minutos, cuando Nicolás Ledesma ganó por la banda y mandó un centro atrás que tenía en soledad a Fabro, quien no alcanzó a tocar el balón para marcar diferencias.
La suerte está hechada. El equipo de la Ribera correntina se jugará todo el resto de la temporada en San Juan, durante 90 minutos que prometen ser infartantes. Una derrota por cualquier resultado, lo deja afuera. Un empate sin goles, alargará la definición por penales y cualquier igualdad con 1 gol o más, favorece a los correntinos por la ventaja de la anotación como visitante.