El selectivo masculino de Boca Unidos superó por 5 a 0 a Curupay y volvió a festejar después de cuatro partidos sin halagos. Tras un primer tiempo con algunas dudas, los muchachos de Luis Alfonso no tuvieron piedad del Maderero en la segunda etapa.
Aunque en la antesala se pronosticaba un triunfo ribereño, la situación crítica de Curupay demandaba cautela por aquella ley futbolera que indica que el equipo más peligroso es el que está al límite.
Sin embargo, poco de esto se vio en la visita que muy pronto se vio desbordado por un Aurirrojo que había salido con mucha determinación a buscar el gol. A los 10 minutos, una buena jugada colectiva que pacientemente movió el esférico de un lado al otro, terminó con desborde y pase atrás para la definición de Nicolás Falcón.
El gol rápidamente acomodó la situación en favor del local, que se apoderó de la pelota y siguió merodeando el área rival, aunque sin la justeza debida para lastimar a Curu. El primer tiempo se despidió con esa exigua ventaja y la sensación de que Boca Unidos dejó pasar varias oportunidades.
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| En su tarde. Alejandro López fue una carta importante en ofensiva |
Temprano en la segunda mitad, los dirigidos por Luis Alfonso empezaron a plasmar en el marcador lo que habían insinuado antes. A los 2 minutos, Alejandro López marcó el 2 a 0 y la resistencia del conjunto del barrio Bañado Norte se derrumbó. Enseguida, a los 13', llegó el gol de Ignacio Méndez, y a los 20', nuevamente López se hizo presente en la red.
A partir de allí, el dueño de casa se relajó y la visita intento llegar al descuento. Pero el movimiento en los bancos le dio nuevos bríos al Aurirrojo, que sentenció la historia con una volea de Agustín Braure, a los 45', para decretar el 5 a 0 final.
La escuadra sangre y oro recuperó el entusiasmo con las derrotas de Sacachispas y Camba Cuá, ya que el partido pendiente con San Jorge puede permitirle volver a escalar en la tabla.

